La Historia de un Abuelo. “Una vez, hace tanto tiempo mi abuelo me dijo una historia, recuerdo que con su paciencia sin igual y ese brillo único en los ojos contó: Había una vez, hace mucho pero mucho tiempo un joven, que era como cualquier chico de su época, jugaba a la pelota, tenia amigos, le gustaba mirar las estrellas, contemplar el cielo, el canto de los pájaros, las flores primaverales, todo. Su vida era alegre, corría de acá para allá sin importarle nada, salvo reír y seguir riendo todo el tiempo. Su mama lo adoraba y después de hacer los deberes le permitía ir a jugar. En cambio, con su papá la relación era un poco mas tensa. Dado que el se había criado con una enseñanza más recia, y recta. Era por eso que él creía que el amor se demostraba de esa manera. Un día el papá cometió un grave error que le dolió en lo profundo del alma al chico. Siempre hace lo mismo- sentenciaba el pequeño- pero esta vez es la ultima, no le perdonare esta, ni una mas, hasta acá llego mi paciencia- Y fue así que el joven aumento el tamaño de la pared que los dividía y enfrentaba. Los esfuerzos de la madre por reconciliarlos fueron inútiles, siempre se volvía al pasado y las peleas cada vez mas encarnecidas. El tiempo pasó y el joven se hizo hombre y creció con esa espina clavada en medio del corazón que lo volvió negro y no le permitió ver el amor ya que él siempre recordaba aquel añejo incidente solo para mantener así su ira. El padre murió solo, viejo y diciendo su nombre, dado que recién en el umbral de la muerte reconoció su error. Su hijo se volvió viejo, y antes de partir de este mundo se dio cuenta de su equivocación, se dio cuenta porque él volvió a hacer lo mismo con su hijo, que ya era hombre y creció sin un padre protector. El hijo murió envuelto en amargura y llantos por todo el tiempo que paso sin decir te amo, quiso volver atrás pero fue tarde, muy tarde. Por eso nieto te lo cuento, porque el hijo de aquel hijo fui yo, y sufrí mucho sin mi padre, por esa barrera que él mismo creo, pero aun así lo quise mas que a mi vida y jure que nunca me haría una pared de rencor, yo estoy ya muy viejo, pero viví lleno de amor, ahora te lo encomiendo a ti, lo que debes hacer de ahora en mas: Recuerda nunca dejes que el rencor te venza. Sé feliz...” Ahora que yo soy viejo lo entiendo, es por eso que te escribí este cuento nieto, para que vivas, ames y perdones... recuerda no dejes que te venza el rencor y sé feliz... te quiero.
Quetzal Rojo.
La realidad es que nadie lo siente o lo lamenta, más que uno mismo, ni siquiera habiendo pasado por lo mismo, dos veces, se puede sentir el vacio, lo que significa, sentir que faltaban cosas por decir, cosas por vivir, saber que ya no va a estar en nuestro casamiento, que no va a ver a nuestros hijos, que físicamente no va a haber más abrazos...pero como le dije a otra persona, lo que viviste, lo que aprendiste, lo felíz que fuiste, con él o ella, no te lo saca nadie!. Ni siquiera la muerte.
Mmm, este es mi granito de arena....(sn)(sn).....ya sabes como funcionan. Yo ya los tengo para reforzar...
"Sé feliz, ahora que soy viejo lo entiendo, es por eso que te escribí este cuento nieto, para que vivas ames y perdones, ..... recueda no dejes que te venza el rencor y se feliz....." (ella te quiere).
"cuidate y no te lastimes"
Vani..... Let it be.....
Didicado a Patito Duimich

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